El fresco se va.
Es febrero y las mañanas ya no son frescas. Es hora de volver a nadar.
La gente está acudiendo: hombres, mujeres, ancianos, y muchos niños también. Estos aprenden a la vez a nadar y a tirarse clavados al agua. La mejor hora es la de mayor actividad, sobre las 5 de la tarde. Por lo menos a mi me funciona bastante bien. Si nadas mientras otros lo hacen, harás más amigos y serás más competitivo, al mismo tiempo. Tras una hora o dos de agotador ejercicio uno se siente relajado, fresco, muy vivo. Listo para continuar el dia.
Estas son las fotos de mi primer dia.




